Nos unimos en ORACIÓN:

En REPARACIÓN por las ofensas que se hacen a Dios, en esta fiesta pagana

En veneración de TODOS los Santos y Santas del Cielo

En sufragio por las almas de nuestros  Fieles Difuntos…

Como ves, querid@ ANE-herman@,

TENEMOS MUCHAS RAZONES PARA UNIRNOS A LOS PIES DEL SEÑOR.

Te esperamos HOY

a las 19:00, Hora de Ciudad de México.

20:00 de la Costa Oeste de USA

21:00 Hora de Costa Este de USA y Bolivia

Estamos en tiempo de cambios de horarios,..

POR FAVOR, VERIFICA EL HORARIO DE TU CIUDAD:

19:00 DE CIUDAD DE MÉXICO

Únete a la Adoración con Padre Renzo y los ANE-hermanos, haciendo “click” en este Link:

https://us02web.zoom.us/j/9933072268

TE ESPERAMOS!!!!

 

Sitio de Jericó

Con la Esperanza puesta en el Señor, iniciamos este nuevo Sitio

Como venimos haciendo desde hace más de 10 años, a partir de las 0 horas de este miércoles 7 de Octubre, nos uniremos en un tiempo especial de oración, ayunos, sacrificios y mortificaciones, pidiéndole al Señor que derribe los muros que oprimen a su pueblo.

Le pedimos en primer lugar que, si es su voluntad,  nos libere de esta plaga del COVID-19, que arrastra  consigo la muerte, la pobreza y la necesidad de adaptarnos a una serie de cambios, para los que no estábamos preparados.

Le pediremos también que libere a la humanidad de las ideologías que pretenden imponerse, mansillando la libertad y la dignidad de los hijos de Dios, oprimiendo y esclavizando a los seres humanos.

Organizados por comunidad, ofreceremos al menos una hora de cada uno de estos 7 días, para pedir al Señor que derribe las murallas de la indiferencia, de la comodidad y de la desesperanza.

Cada participante, rezará diariamente el Santo Rosario, en lo posible, participará de la LA SANTA MISA , la LITURGIA DE LAS HORAS , la LECTIO DIVINA, que enviaremos diariamente por nuestra App y otras oraciones, junto a ayunos y mortificaciones ofrecidas voluntariamente al Señor por estas intenciones.

Son muchas cosas más las que le pediremos al Señor, por intercesión de María, junto a su bendición

CON LA FUERZA Y EL PODER DE DIOS, SEREMOS CAPACES DE TENER UN MEJOR FUTURO.

Haz clic AQUÍ, para ver o bajar las intenciones de este Sitio

Descarga AQUÍ la Guía Completa del Sitio

Curso sobre el CATOLICISMO

Un curso excepcional que comienza este MIÉRCOLES 23, para que TODOS los hermanos en el Apostolado podamos CONOCER, VALORAR y AMAR más y mejor a nuestra Iglesia.

INSCRÍBETE AHORA, HACIENDO “CLICK” AQUÍ

Y por favor, AYÚDANOS promoviendo la inscripción a este curso

ENTRE TODOS LOS INTEGRANTES DE TU CASITA DE ORACIÓN

Amar, verdaderamente, es COMPARTIR

 

El curso dura 10 semanas, y con la bendición de Dios se impartirá todos los miércoles, a las  19:00, hora de El Salvador.

20:00, hora de Ciudad de México, Colombia, Costa Oeste de USA. y Perú. 21:00, hora de Bolivia y la Costa Este de USA.

22:00de Argentina, Brasil y Chile

Casita de Oración virtual

 

Apostolado de la Nueva Evangelización 

Desde este martes 18, y por 4 semanas seguidas, con la bendición de Dios, tendremos reuniones virtuales abiertas, a las que queremos invitar a TODOS los que estén interesados en participar de nuestra espiritualidad y carismas.

La invitación va dirigida ESPECIALMENTE a quienes estén interesados en abrir una o más casitas de oración, a quienes hace tiempo tienen el deseo de hacerlo, pero no se habían dado las condiciones hasta ahora.

Utilizaremos la plataforma Zoom, y podrás acceder a través de la siguiente liga:

https://us02web.zoom.us/j/9933072268

Consideramos importante dejar en claro, desde el principio, que somos católicos, es decir: eucarísticos y marianos, por lo que nuestras oraciones fundamentales son, en general, la Santa Misa y el Santo Rosario.

En nuestras casitas rezamos siempre el Rosario meditado.

La cita será a las:

19:00, hora de El Salvador

20:00, hora de Ciudad de México, Costa Oeste de USA, Perú y Colombia.

21:00, hora de Bolivia y Costa Este de los Estados Unidos.

22:00, hora de Argentina, Brasil y Chile.

Calcula la hora en tu país y promueve esta casita virtual entre tus conocidos

 Te esperamos

Segundo Curso de Formación “on line” del ANE: La Misa

Queridos ANE-Hermanos:

Queremos invitarles a participar del curso que el miércoles 5 de agosto empezamos conforme a nuestro programa de formación, a las 8 pm, hora de la Ciudad de México, Colombia, Perú y Oeste de USA – 9:00 PM hora de Bolivia y Costa Este de USA. 7:00 PM El Salvador – 10:00 PM hora de Argentina y Brasil.

Una Caminata Bíblica a través de la Misa:

Este programa de cinco sesiones lleva a los participantes por un recorrido emocionante a través de la Liturgia. Explora las raíces bíblicas de las oraciones, las palabras y los gestos que usamos en la Misa y explica su profundo significado.

Tal vez por primera vez, entiendas, de acuerdo con las Escrituras, por qué decimos lo que decimos y hacemos lo que hacemos cada vez que participamos en la Santa Misa.

Las palabras y los gestos serán vistos a través de una nueva luz, que dará vida nueva a tu experiencia litúrgica.

– Aprenderás los antecedentes bíblicos de las palabras, oraciones, y los gestos de la Liturgia.

– Descubrirás cómo la Misa representa (hace presente) verdaderamente el sacrificio redentor de Cristo en la Cruz.

– Explorarás los tres aspectos clave de la Misa: El Sacrificio, la Presencia Real y la Sagrada Comunión.

– Adquirirás conocimientos muy útiles, para poder aprovechar al máximo cada Misa ¡y mucho más…!

Contaremos nuevamente con la presencia de nuestro Padre Fundador, P. Renzo Sessolo, y el equipo de Formación del ANE.

Puedes inscribirte AHORA haciendo “click” en el siguiente enlace:

https://iqbusiness.dotcompal.co/Curso-de-la-MIsa

Al igual que en el Curso de la Virgen María, utilizaremos la plataforma de Zoom para nuestras sesiones. El enlace para conectarte es el siguiente:

https://us02web.zoom.us/j/9933072268

Te esperamos con verdadero cariño en el Señor: Equipo de Formación del ANE

Casita de Oración de Niños

En este espacio compartiremos las Catequesis semanales para niños, elaboradas por las hermanas del Instituto Stella Maris, Misioneras del Corazón Eucarístico de Jesús

Semana del 20 al 26 de Septiembre-2020

Semana del 6 al 12 de Septiembre-2020

Semana del 30 de agosto al 5 de septiembre-2020

Semana del 23 al 29 de agosto-2020

Semana del 16 al 22 de agosto-2020

Semana del 9 al 15 de agosto-2020

Semana del 2 al 8 de agosto-2020

Semana del 26 de julio al 1° de agosto-2020

Semana del 19 al 25 de julio-2020

 

Virgen del Carmen (16 de julio)

La Virgen del Carmen y el Escapulario

Por: Cecilia Oporto

Hoy, 16 de julio, celebramos a nuestra Santísima Madre del Monte Carmelo, otra de las advocaciones de la Virgen María, que ha querido hacerse presente para recordarnos que, aquel que tenga fe verdadera y que ore con el corazón, recibirá gracias y bendiciones.

Por medio de su amor y de su compañía, ella nos recuerda que, de su mano, llegaremos a Jesús.

San Simón Stock

San Simón Stock, “el amado de María”, llamado así por el gran amor que le tenía, fue uno de esos hijos que recibió la especial mirada de la Virgen María, cuando estaba viviendo momentos críticos; esto sucedió en Camdridge, Inglaterra.

La historia nos cuenta que al finalizar las Cruzadas (guerras que tenían como objetivo recuperar la región de Tierra Santa, para la cristiandad) la Orden de Los Carmelitas atravesaba grandes dificultades, al punto de creer que les quedaba poco tiempo de vida. En consecuencia, la aflicción de su Superior se había convertido en una catarata de plegarias, en pedidos de protección a la Madre de Dios, para que interviniera, a fin de que resguardara y diera su amparo a sus hermanos.

San Simón Stock imploraba diariamente la maternal protección con estas palabras: “Flor del Carmelo, Viña florida, Esplendor del Cielo, Virgen fecunda y singular, ¡Oh! Madre tierna, intacta de hombre, a los Carmelitas proteja tu nombre, Estrella del mar”.

Un domingo 16 de julio de 1251, las súplicas del devoto Carmelita fueron escuchadas, y la Virgen María hizo su aparición, rodeada de ángeles, para hacerle saber que no estaba solo, y como regalo le dejaba un Escapulario, dirigiéndose a él, dijo: “Toma, amado hijo, este Escapulario de tu Orden, como símbolo de mi confraternidad y especial signo de gracia para ti y todos los Carmelitas. Quienquiera que muera con esta prenda, no sufrirá el fuego eterno. Es el signo de salvación, defensor en los peligros, prenda de la paz y de esta alianza.” Una vez concluida la aparición, san Simón le dictó a fray Peter Swanyngton, su secretario y confesor, las palabras pronunciadas por la Virgen.

Papa Juan XXII

Después de 71 años, la Virgen María se apareció nuevamente en 1322 en Avignon, Francia, vistiendo nuevamente el hábito carmelita. Esta vez fue al papa Juan XXII, para revelarle la Indulgencia Sabatina (sábado, día que la Iglesia ha dedicado a la Virgen) : “Yo, Madre de misericordia, libraré del purgatorio y llevaré al cielo, el sábado después de su muerte, a cuantos hubiesen vestido mi Escapulario”. En atención a esta promesa de la Virgen, el Papa, promulgó la Bula Sabatina el 3 de marzo del mismo año.

Papa Paulo V

Mucho después, en enero de 1613 el papa Paulo V declaró: “El sábado siguiente a la muerte de los cofrades carmelitas, o como lo interpreta la Iglesia, cuanto antes, pero especialmente el sábado, la Virgen del Carmen, con cariño maternal, los libra del purgatorio y los introduce en el Paraíso” y expidió este decreto: “Permítase a los Padres Carmelitas predicar que el pueblo cristiano puede piadosamente creer que la Bienaventurada Virgen María con sus intercesiones continuas, piadosos sufragios, méritos y especial protección, ayudará después de la muerte, principalmente el sábado, día dedicado a ella, a las almas de sus cofrades que llevaren el hábito carmelitano”.

Papa Pío XII

En 1950, el papa Pío XII confirmó la Indulgencia Sabatina: “Ciertamente, la piadosa Madre no dejará de hacer que los hijos que expían en el Purgatorio sus culpas, alcancen lo antes posible la patria celestial por su intercesión, según el llamado privilegio sabatino, que la tradición nos ha transmitido”. Puntualizó diciendo que: “no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen. Es ciertamente el santo escapulario una vestimenta mariana, prenda y señal de protección de la Madre de Dios”, y advirtió sobre el uso digno que debemos hacer de él: “No piensen los que visten esta vestimenta que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y a la desidia espiritual.”

Posteriormente, otros Papas y Santos alertarán, al igual que el papa Pío XII, acerca de no abusar de la promesa de nuestra Madre, dando por hecho de que el uso del Escapulario, evade la conversión o la simplifica. No podemos usarlo como un ancla de salvación, mejor será corregir nuestras faltas, tratar de vivir en gracia y así vestir el Escapulario con honor.

El Escapulario del latín “scapulae” que significa “hombros”, y que es de donde éste cae, está reconocido como un sacramental, que nos sirve para motivarnos a una vida de mayor santidad, más devota y penitente. Al ser un “vehículo,” el sacramental, no nos brinda las gracias por sí mismo, sino que las gracias que recibimos van a ser fruto de nuestra santidad, gracias a nuestro creciente amor a Dios.

Este sacramental, es un signo de amor y protección maternal de María y de su llamado a una vida más pura: “La Santa Madre Iglesia instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados creados según el modelo de los sacramentos, por medio de los cuales se significan efectos, sobre todo de carácter espiritual, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida” (capítulo III, número 60 de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II)

El primer Escapulario debe ser bendecido e impuesto una vez en la vida por un sacerdote que pronuncia la fórmula: “Recibe este hábito bendito, suplicando a la Santísima Virgen que, por sus méritos, lo lleves sin mancha, te defienda contra todas las adversidades y te conduzca a la vida eterna”. A partir de ese momento se empieza a formar parte de esta Orden mariana y a vivir en un gran amor por la Virgen santa.

Aunque el Escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos devotos, con el deseo de vivir la espiritualidad carmelita, fueron sumándose y de esta manera se formó la cofradía del Escapulario. En la actualidad esta devoción tiene muchos fieles, quienes por medio de este poderoso sacramental, confían en la promesa de María Santísima.

Escapulario Carmelita para laicos

El Escapulario de Nuestra Señora, la Virgen del Carmen, está hecho de una parte del hábito de los Carmelitas y es una réplica en miniatura del mismo. Consta de dos piezas de tela café, unidas con dos cintas y que se utiliza debajo de la ropa. Una pieza debe colgar por delante y la otra por detrás.

Junto al Rosario y la Medalla Milagrosa, el Escapulario es considerado uno de los sacramentales más importantes.

3 significados del Escapulario:

1.- El amor y la protección de María. El signo es una tela o manto pequeño. Vemos a María amorosa con su niño Jesús, a quien envuelve y arrulla con su manto al nacer. Le da calor, le da seguridad. Así mismo se muestra con cada uno de nosotros, tierna y dulce, protectora y delicada. Nos envuelve en su regazo, nos enseña a amar a su Hijo con una sonrisa.

2.- Le pertenecemos a Ella. Somos sus hijos escogidos. El Escapulario se convierte en un símbolo de consagración a María. Reconocemos su misión maternal sobre nosotros y aceptamos su guía en nuestras vidas. Ella es fuente de amor, nos moldea, nos abraza y nos invita, de manera delicada a dar frutos para edificar el Reino de su amado Hijo Jesucristo.

3.- El suave yugo de Cristo: “Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mi, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana” (Mt. 11, 29-30) El Escapulario significa ese yugo que Jesús nos invita a cargar y que María nos ayuda llevar.

En la actualidad, el Escapulario de la Virgen del Carmen se ha propagado extensamente en el catolicismo. Pero debemos recordar que portarlo, significa un compromiso de vida, que al vestirlo, aceptamos el deseo y el propósito, sumado al esfuerzo diario, de ser mejores. No sólo a Dios, no sólo al Ángel, a nosotros también, María nos da su “Sí” en todo momento: Sí, te acompaño, sí te ayudo, sí, te enseño, sí te recuerdo, sí te consiento, sí te protejo, y una larga lista de Sís que siguen en la misma línea. Aprovechemos sus múltiples manifestaciones de amor y correspondamos con nuestras vidas de servicio.

Usar el Escapulario es una respuesta de amor a la Madre que vino a darnos un regalo de misericordia. Debemos usarlos como un recordatorio de que queremos imitarla y seguir sus  pasos y ejemplo, para vivir en la gracia de Dios.

ORACIÓN

¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste tu bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con tu poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con tu sabiduría, aumenta en mí la fe, la esperanza y la caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de tu divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera con tu amabilísima presencia, y preséntame a la augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.

ACCIÓN DE GRACIAS Y OFRECIMIENTO

¡Oh Virgen Santa del Carmen! Jamás podremos corresponder dignamente a los favores y gracias que nos has hecho al darnos tu santo Escapulario. Acepta nuestro sencillo, pero hondamente sentido, agradecimiento y, ya que nada te podemos dar que sea digno de Ti y de tus mercedes, ofrecemos nuestro corazón, con todo su amor, y toda nuestra vida, que queremos emplear en el amor y servicio de tu Hijo, Señor nuestro, y en propagar tu dulce devoción, procurando que todos nuestros hermanos en la fe, con los cuales la divina Providencia nos hace convivir y relacionar, estimen y agradezcan tu gran don, vistiendo el santo Escapulario, y que todos podamos vivir y morir en tu amor y devoción. Amen.

 

ORACIÓN PARA ALCANZAR SU AMOR

¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima! Tú eres la criatura más noble, la más sublime, la más pura, más bella y más santa de todas. ¡Oh, si todos te conocieran, Señora y Madre mía, si todos te amaran como Tú lo mereces! Pero me consuelo porque tantas almas dichosas en el Cielo y en la tierra viven enamoradas de tubondad y belleza. Y me alegro más porque Dios te ama a Ti sola más que a todos los hombres y ángeles juntos. Reina mía amabilísima, yo, miserable pecador, también te amo, pero te amo poco en comparación de lo que Tú mereces; quiero, pues, un amor más grande y tierno hacia Ti, y esto Tú me lo vas a alcanzar, ya que amarte a Ti y llevar tu Santo Escapulario es una señal de predestinación a la gloria, y una gracia que Dios no concede sino a los que eficazmente quiere salvar. Tú, pues, que todo lo alcanzas de Dios, consígueme esta gracia: que mi corazón arda en tu amor, conforme al afecto que Tú me muestras; que te ame como verdadero hijo, ya que Tú me amas con el amor más tierno de Madre, para que, uniéndome contigo por el amor aquí en la tierra, no me separe de Ti después en la eternidad. Amén.

 

ORACIÓN A LA BEATÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO

¡Oh piadosísima Virgen! Tú, que nueve siglos antes de existir fuiste vista en profecía por el siervo de Dios nuestro Padre San Elías, y venerada por sus hijos allá en el monte Carmelo… Tú, que en carne mortal te dignaste visitarles y les dispensaste celestiales consuelos… Tú, que vigilas siempre por la virtuosa familia que tuvo por Superior a tu estimado hijo San Simón Stock, por Padres y reformadores a la Seráfica Virgen y mística Doctora Santa Teresa de Jesús y al esclarecido y extático San Juan de la Cruz, así como por una de sus dignísimas hijas a la ejemplar Esposa de Jesucristo, Santa María Magdalena de Pazzis, vuestra devotísima sierva… Tú, que engalanasteis a dicha Orden con la estimable prenda del Santo Escapulario.., y, en fin, Tú, que de tantas maneras has demostrado tu cariñoso amor a los carmelitas y sus allegados, recibe benévola mi corazón ardiente de fervoroso entusiasmo hacia la más pura de las criaturas y la más candorosa de las madres. No permitas, Señora, que el león rugiente asuste mi espíritu en el camino de la perfección, y haz que logre arribar a salvamento en la Gloria, como lo has alcanzado de tu Divino Jesús para los que, invocándte con fe e imitando tus virtudes, murieron píamente con tu poderosa enseña. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús (Día 26°)

VIGÉSIMO SEXTO Y ÚLTIMO DÍA:

Jesús nos ofrece el refugio de su Corazón para protegernos de todo aquello que nos duela o lastime. Él siempre está dispuesto a entregarnos todo su amor y consuelo, basta que nos acerquemos a Él y le pidamos entrar en su Corazón, que es el que más nos ama. Y aun así, la misericordia del Señor para cada uno de nosotros, aquí en la tierra, es pálida sombra con la que nos tiene reservada para la eternidad.

El Cielo será ese estado donde todos alcanzaremos la perfección, y allí es donde se realizará el ideal más perfecto de la felicidad que pueda imaginarse cualquiera. Ahí es donde encontraremos la verdadera dicha que no es dada a conocer ni remotamente a ningún hombre, porque nuestra capacidad no está facultada para entender a profundidad los misterios de Dios.

Jesús nos ofrece estar dentro de su Corazón. Nos dice que le permitamos ayudarnos a cargar nuestras cargas, y nos ofrece que, estando bajo su protección y unidos a Él, los padecimientos serán muchísimo menores, y los llevaremos con gozo y alegría.

“Vengan a mí los que están cansados, llevando cargas pesadas, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mateo 11,28-30)

Si pensáramos por un momento, que una gota de esos consuelos derramada en nuestros corazones aliviaría todas nuestras penas, tristezas y angustias, y la presencia del Señor bastaría para, con gozo, sufrir cargando pacientemente la cruz de cada día, ¿Qué será vivir en la eterna bienaventuranza, la felicidad eterna, allí donde no hay más cruces?

Dios, en su creación, ha hecho cosas inmensamente maravillosas, tan maravillosas, que a veces no encontramos las palabras que siquiera se acerquen a la majestad de lo observado. Al hacernos testigos de la belleza de la creación, Dios nos muestra su presencia y su amor por el hombre, y así eleva a su creatura y perfecciona las almas. Si así es en la tierra, imaginemos ¿qué será ver cara a cara a la Suprema Belleza y Perfección? ¿Cómo se sentirá al ser testigos de la infinita belleza y el pleno conocimiento de Aquél de quien viene todo, abiertamente, sin tapujos ni velos?

Jesús nos invita a participar de su vida ya aquí en la tierra. Caminar con Él y vivir con Él. La caminata, seguramente no será del todo fácil. Eso nos lo advierte el Señor cuando nos dice que “el discípulo no puede ser más que el Maestro”; pero una vez más: nos ofrece el Refugio de ese Corazón que tanto nos ama, y nos promete que, cuando la carga se nos haga muy pesada, si vamos a Él, que nos ama y nos conoce, obrará en nuestras vidas ayudándonos a cargar lo que se nos haga muy difícil, dándonos las fuerzas, las herramientas, los dones y talentos para poder salir victoriosos y seguros de que, al momento de ser llamados por el Padre, Él mismo, con su poder y gloria, nos acompañará y nos defenderá con todas las fuerzas de su amantísimo y santísimo corazón.

Jesús nos ofrece, si lo seguimos, una recompensa más allá de nuestros mejores deseos y pensamientos. El Cielo, la Casa de su Padre, donde hay muchas habitaciones, y una de esas es para ti, allí donde la salud existe sin el menor riesgo de enfermedad o molestia alguna; donde la vida es para siempre, eterna, sin tener la presente conciencia de una muerte próxima o lejana; donde la fiesta y el gozo es manifestado por siempre, y el amor entregado sin cansarse y agotarse nunca; un amor perfecto, inmaculado, que impera sin luchas ni sobresaltos y reina en perfecta armonía y paz gloriosa.

Ane-hermanos: El refugio en el Corazón de Jesús, nos ofrece el triunfo definitivo, para el goce de la vida eterna y la victoria sobre el mundo, las pasiones y el demonio, en esta vida terrenal y pasajera. Nos ofrece el deleite de la plenitud del amor en la vida venidera, y el amor imperfecto pero suficiente, para disfrutarlo con pureza de intención, rectitud de conciencia, generosidad y santidad en esta vida. He aquí lo que nuestro Buen Dios, lleno de misericordia y compasión por nosotros, nos ofrece. He aquí lo que Dios nos tiene reservado, si caminamos con Jesús, nos adherimos a su Corazón y permanecemos fieles y perseverantes hasta el fin; confiando, esperando, trabajando y orando como sus queridos Apóstoles de la Nueva Evangelización.

Esperemos entonces esos dones y gracias que, por su providente y misericordioso Corazón nos quiere regalar, para que mediante nuestras buenas obras y el auxilio de su Gracia Santificante, podamos estar seguros de obtener, para Gloria de Dios Padre, bien de nuestros hermanos y nuestra propia salvación, quienes aceptemos HOY su invitación.

¡A Dios sea todo el poder, todas las alabanzas y toda la gloria, por los siglos de los siglos! Amén.

Leamos este mensaje del Arca de la Nueva Alianza, donde Jesús nos explica lo que significa para nosotros estar refugiados en su amante Corazón:

ANA-16 “MI CORAZÓN ES SU REFUGIO”

Amor de Mis dolores, voz de Mi voz… no te canses, no te asombres de la continuidad de estos mensajes… El tiempo termina y deben permitir que Yo sea Todo y que reine en las vidas y en el mundo de Mis hijos.

Hoy llamo a cada uno de Mis hijos por su nombre, vengan a Mí, conságrense y dedíquense por amor a Mi Sagrado Corazón, porque es su verdadero refugio. Aquí Yo les enseñaré a amar según Yo amo. Aquí Yo los consolaré, los confortaré y los aconsejaré. Aquí, en la Hoguera del amor, se purificarán de tal modo que, cuando los llame a Mi casa, Yo mismo los recibiré en el abrazo eterno de la Trinidad.

Si ustedes tuvieran Mi Paz, vendrían como humildes niñitos a entregarme todo ¿No Soy Yo su Dios? ¿No proveeré todo para ustedes en cada circunstancia?  Por eso, que todos Me escuchen y renueven su fervor a Mi devoción. Que cada hogar tenga una imagen de Mi Sagrado Corazón. Yo prometí estar con quien venerase esa imagen a Mi amada Margarita María.

Que todos vengan a Mí, que toda rodilla se doble frente a Dios, entonces el corazón de Mi Madre triunfará, acortando el castigo y mitigando la justicia divina del Padre.  Los hombres no entienden porque el maligno los engaña y no pueden compartir la Gloria, a menos que hayan caminado también Conmigo en el camino de la Cruz.

Hoy He derramado al mundo un torrente de gracias por las oraciones que Me han ofrecido aquellos que están reunidos bajo el manto Inmaculado de Mi Madre. Ella está tanto en sus corazones como en los lugares escogidos donde se muestra. Esta es Mi Misericordia, dada a petición de Mi Madre, para que despierten a su plegaria y abran sus corazones.

Deseo hacer grandes cosas por medio de Mi Iglesia, pero no recibo eco… Todo aquel que camina el camino de la verdad y la luz, será perseguido. Serán calumniados, serán acusados de engaños. Muchos serán sacados de sus comunidades porque las personas que tienen los corazones cerrados a la verdad, quienes la rechazan, verán en ustedes una amenaza.

La justicia será repentina y traerá a Mis fieles sabiduría de lo que ha de cumplirse, porque Mi Voluntad se hará en la tierra.

Las seducciones del mundo influyen muchas veces en el alma recta, por ello deberán buscar la dirección del Espíritu Santo. Mientras se sostengan a Mí, por medio de Mi Cruz, mientras adoren Mi presencia en la Eucaristía, no deben temer nada y sí regocijarse en la providencia de Dios a todo lo creado.

Renuncien, prívense de todo lo que pudiese ocasionarles una alegría excesiva en la tierra.

Devuelvan amor al amor en cada instante y se les dará sabiduría. Crezcan en el silencio interior, allí les hablo a todos Mis hijos. Acérquense a Mi Madre que es la nueva Eva, déjense traer a Mi refugio.

Mismo día

Amada, escondida en Mis Sagradas Heridas, haz llegar Mi Palabra a tus hermanos en fe. Vengan a Mí, los espero con amor infinito. Vengan, no teman. Yo Soy el Salvador del mundo, Yo di Mi vida para que ustedes pudieran tener vida eterna Conmigo.

La herejía se está transformando en catástrofe. Es tremenda la dolorosa realidad del mal que roe al mundo. Hace falta que el hombre comprenda el valor del don de Dios y su eficiencia en las almas. Aquellos que sienten Mi llamado y desean acercarse a Mí, no teman a que los contradigan, puesto que hay muchos lobos disfrazados de ovejas. No teman sus críticas, ellos también son Mis hijos.

Todas Mis señales irán aumentando minuto a minuto; la tierra sufrirá de muchas formas hasta que el trigo y la cizaña se separen.

Sean humildes y así no tendrán que temer ni temblar; oren porque la hora de la gran tristeza llega. ¡Benditos sean aquellos que creen! ¡Benditos sean los que Me buscan y no Me encuentran, debido a la apostasía, división y herejías que hay en la Iglesia! ¡Mi Iglesia!

Estos años no pasarán antes de que tan solo unos pocos Me mantengan en el Santísimo Sacramento, Mi Sacramento de amor. Por eso, prepárense. Den ejemplo, testimonio de vida junto a la Eucaristía, porque en verdad les digo, pronto voy a necesitar de toda su preparación y fidelidad.

Yo Soy su alimento y su luz, no sean tibios, orgullosos, falsos. Aprendan a buscar la ternura de las almas pequeñas.

MEDITACION

Con mucha frecuencia, más de la que pensamos, nuestra fe es débil, sin pasión. Cuando en la calle, en la casa, en la escuela, en el trabajo, con los amigos, familiares o conocidos, es atacada tu fe… ¿Sientes el coraje de defenderla con pasión, sin importarte los respetos humanos? ¿O te quedas dejando que hablen sin mostrarte decidido y firme en lo que crees? Medita sobre si se te dificulta, por falta de conocimiento de tu religión, porque te avergüenza o te falta valor para defenderla. ¿Crees que has pecado de omisión en algunas ocasiones en que has sido tibio (tibia) y eso ha evitado que hagas lo que deberías hacer por el Reino de Dios? Piensa cuáles han sido esas ocasiones y trata de enmendarte de alguna manera, ofreciendo al Señor alguna acción de reparación. Sé generoso con los necesitados y recuerda siempre que “la limosna lava infinidad de pecados” (1Pe 4,8)

Para poder estar dentro del Corazón de Jesús y poder entregar tu ofrenda en el altar con la dignidad que Dios se merece y pide de ti, es necesario que te encuentres libre de cualquier rencor. Si tienes algún asunto pendiente con cualquier hermano; si no has pedido perdón, o no has podido otorgárselo a alguien, medítalo y reflexiona, y ponte ya a solucionarlo…

¿Cuál es el modo particular que me pides de amar a mis enemigos? ¿Qué le falta a mi voluntad para decir sí, o decir no, y no quedarme en medio con tantas excusas? Recuerda que con un acto de fe te vuelves invencible, porque Dios combate por ti y contigo.

1.- Ofreceremos esta Santa Corona, para pedir misericordia al Señor por el mundo entero y perdón por todos los ultrajes y sacrilegios que se cometen en contra de su Divino Corazón, y el Inmaculado Corazón de su Santísima Madre.

2.- Igualmente, lo ofreceremos pidiendo perdón por todos los pecados de omisión que en el mundo entero se cometen en contra de su divina presencia y permanencia en los altares; especialmente en aquellos donde está más abandonado, olvidado y donde hay menos oración.

3.- Por las intenciones y necesidades del Santo Padre. Por la Santa Iglesia Católica, y para que todos seamos un solo rebaño, bajo un solo Pastor. Por todos los sacerdotes e institutos de vida consagrada; para que el Señor, con la efusión de su Espíritu, los ayude a ser cada día mejores y más santos.

4.- Ofreceremos al Señor, durante este mes nuestros sacrificios, de una manera especial por nuestro Apostolado, el Instituto Stella Maris, CRUZNE, TAE y todo lo que en ellos se viene realizando, su presente y su futuro; para que todo sea y vaya con la bendición de Dios y el auxilio de Santa María de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización. Por todos sus integrantes, sus necesidades e intenciones particulares.

5.- Pediremos al Señor, por intercesión de Su Santa Madre, y a través de Su Inmaculado Corazón, que nos libre de todo mal espiritual y corporal, que seamos apartados con nuestras familias, lo más posible, de las horas de sufrimiento y de dolor, llegado el momento de la purificación. Y que Su Providencia y bendición nunca nos falten.

6.- Por todos los países donde el ANE existe; para que el Señor los guarde en su Sagrado Corazón, y no permita que el comunismo, la guerra, el ateísmo, la persecución a la Iglesia y las ideas ateas se implanten en ellos, creando miedo, crisis y confusión entre sus habitantes. De una manera muy especial te pedimos, Señor, por Estados Unidos, México, todo Centro y Sudamérica.

MANERA DE REZARLO:

1.- Recitamos (a modo de Credo) una vez, las “Aspiraciones” de San Ignacio:

Alma de Cristo, Santifícame. Cuerpo de Cristo, Sálvame. Sangre de Cristo, Embriágame. Agua del costado de Cristo, Lávame. Pasión de Cristo, Confórtame. Oh mi Buen Jesús. Óyeme. Dentro de Tus Llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo maligno, defiéndeme. A la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con los Santos te alabe, por los siglos de los siglos, Amén.

2.- En las cuentas grandes, en vez del Padre Nuestro, decimos:

Jesús, Dulce y humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al Tuyo.

3.- En las cuentas pequeñas, en vez de los Aves Marías, se dirá diez veces:

Dulce Corazón de Jesús, se Tú mi amor.

4.- Al final de cada decena, en vez del Gloria, se dirá:

Dulce Corazón de María, sé la salvación del alma mía.

5.- Para Terminar:

Un Padre Nuestro, Un ave María y un Gloria.

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Finalmente, digámosle todos los días:

¡Gracias, Soberano Señor, Padre mío Amoroso! ¡Gracias Sacratísimo Corazón, donde reside el Amor verdadero que me Ama y Salva! ¡Gracias, Espíritu de Amor, que me da vida y me inspira!

En este día, mis ANE-hermanos y yo te honramos y te damos las gracias, Dios Uno y Trino, por todo lo que Tu Inmensa Providencia nos dispensa, sin merecimiento alguno.

Anhelo Señor en este día, darte mi amor y reunirme algún día Contigo en el Cielo, para cantar el gran himno de acción de gracias allí, en unión plena Contigo, que eres Padre, Hijo y Espíritu Santo

Amén

Sagrado Corazón de Jesús (Día 25°)

VIGÉSIMO QUINTO DÍA:

Todo acto consciente tiene un fin, un propósito, una meta; la vida misma debe estar apuntada a lograr un objetivo general, y en lo posible, todo debe de transcurrir sin salirse del camino que conduce a esa meta.

A nosotros, los cristianos, Jesús nos marca claramente la dirección por donde debemos ir avanzando (el camino); nos alienta en cada momento, a dar testimonio de vida, siendo siempre para todos y en todo, congruentes entre lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos (la verdad); de manera que nuestras acciones estén siempre orientadas a hacer el bien, para que así podamos alcanzar la eternidad junto a Dios (la vida).

Jesús nos ha dicho que Él mismo Es el Camino, la Verdad y la Vida, y que para encontrar “la perla preciosa” de la que hablan las Escrituras (Mateo 13,44-46), el único camino y la única verdad a seguir, es su Palabra, que da Vida en plenitud.

De ese modo, la Palabra de Dios nos impulsa a que, en pleno ejercicio de las potencias de nuestra alma (la libertad, el raciocinio y la voluntad, que son los tres regalos del Señor que nos hacen “imagen de Él”, para poder asemejarnos a su perfección -Mt 5,48-) tomemos una decisión, que respondamos al amor que Él quiere entregarnos, y que nos hagamos responsables de caminar hacia nuestro destino, al lugar al cual pertenecemos desde siempre, que es la Gloria eterna, con nuestro Padre Dios.

¿Quién de nosotros está dispuesto a sacrificar todo, lo mucho o poco que tiene en esta vida, a luchar contra todo, a defender contra viento y marea la herencia que Jesús nos ha dado, para ganar ese tesoro celestial? El Reino de los cielos es nuestra meta, y Jesús es nuestro camino.

El Corazón de Jesús tiene dos grandes deseos, o dicho de otro modo: la devoción y el evento del Sagrado Corazón a través de Santa Margarita María en el siglo XVII, tiene dos grandes objetivos: el primero es darle Honor y Gloria a Su Padre, y que el hombre le rinda esa adoración que le es merecida como Dios; y el segundo, es la salvación de las almas.

Para lograr esos dos objetivos eternos del Sagrado Corazón, Jesús pasó su vida terrena haciendo el bien (Hechos 10,38) recorrió los caminos de Galilea sanando, perdonando, enseñando, todo para Gloria de Dios, su Padre. Siendo adolescente, se paró frente a los doctores de la Ley en el Templo de Jerusalén y dio lectura a los textos sagrados; ¡todo para dar Gloria a su Padre! Jesús seguía un camino. Un camino de verdad, que daba vida en abundancia (o plenitud) a aquellos que creían en Él.

El segundo objetivo o deseo del Corazón de Jesús es, como decíamos, la salvación de las almas, y es por ello que el Señor realizaba los milagros. Es verdad que la compasión de las miserias de los hombres calaban el Misericordioso Corazón de Jesús, que lo impulsaban a Obrar los prodigios, pero su objetivo principal era que, a través de esos prodigios (visibles y sensibles), los hombres entendieran el poder sanador de Dios en las almas, con ese doble propósito: lograr con esto la conversión del hombre, su reconocimiento y amor verdadero, salvando de esta manera su alma, y Glorificando de ese modo a su Padre que, estando en el Cielo, lo había mandado para rescatar a las ovejas perdidas y conducirlas de nuevo por el camino de la verdad, que los llevara de nuevo a asumir su esencia y lugar de hijos de Dios.

La salvación de las almas y el darle Gloria al Padre son como las dos caras de una misma moneda; ese es y ha sido siempre el deseo del Hombre-Dios.  Por eso se humanó y nació de una doncella. Por eso, sin dejar de ser Dios, pero haciendo a un lado sus prerrogativas de Dios, asumió su humanidad y vivió entre nosotros siendo uno de nosotros. Por eso bajó del Cielo y de su Trono, y vivió en humildad y pobreza, trabajando con su padre adoptivo, san José, y ganándose la vida como carpintero. Por eso dejó luego su casa y a su Madre, y dedicó su Vida a enseñar las Palabras que había escuchado de su Padre y que repite para hacerlo presente entre los hombres de buena voluntad que las quieren atesorar y guardar en sus corazones.

Por eso dio su vida en el madero de la Cruz, consiguiendo la redención del género humano y logrando con eso, la entrada nuevamente de las almas al Reino de los cielos.

Dar Gloria y honor al Padre y la sed por la salvación de las almas fueron las dos grandes vertientes de la misión y los objetivos del Corazón de Jesús.

“El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10,10); Jesús nos previene del enemigo de las almas. Nos avisa de ese ladrón que está dispuesto a hacer lo que sea, con tal que las almas se separen de su creador y se pierdan. Él, en su figura del Buen Pastor, nos señala como a sus ovejas el camino, nos cuida y nos ayuda a regresar sanas y salvas al lugar donde pertenecemos.

¿Y por qué hoy día, Jesús sigue sufriendo y diciéndonos que tiene una inmensa sed de almas que lo quieran, lo acepten y lo encarnen en sus corazones? Porque el hombre ha perdido el camino. Porque su visión se ha hecho estrecha. Porque está ciego y se ha dejado engañar por ese ladrón del que nos advierte el Señor, que viene a robar, matar y destruir el Reino de los Cielos en los corazones de los hijos de Dios, logrando que el mundo declare que Dios no existe, y camine en la mentira y en el “deicidio” (es decir, en el asesinato de su propio Dios).

Nunca como hoy día, Dios está siendo apartado de las vidas de los hombres, despreciado, deshonrado, sacrílegamente tratado, olvidado… Pero Jesús sigue apostando y esperando en el hombre. Sigue luchando por su amor y por el cumplimiento de su Misión; la Misión que le fue asignada por su Padre. Jesús apuesta nuevamente al deseo de su Sacratísimo Corazón de salvar almas y endulzarlas con su Amor, a través de la devoción a su Sagrado Corazón.

Jesús nos invita a reflexionar sobre su Palabra: “Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz” (Juan 10,5) … El Señor quiere que pensemos qué es lo que nos aparta de Él, cuáles son esas voces “extrañas” que nos están haciendo confundirnos y errar el camino que nos lleva a darle honra a su Padre. Es necesario hacer una introspección y detectar qué es lo que no viene de Dios, que es contrario a nuestra fe y lejos de darnos beneficio y bendición, nos une a ese ladrón que seduce para apartar, matar, destruir y maldecir.

Jesús nos ofrece su Corazón y nos pide que ablandemos el nuestro para recibirle, que le permitamos limpiar y calentar nuestros corazones fríos y sucios, despojándolos de toda clase de inmundicias; que abramos nuestras existencias a su Acción Redentora, para que pueda Obrar en ellas, y hacer que nuestras vidas no escuchen más que sus Palabras y no sigan más que sus pasos.

Él, que es Dios de todo consuelo… nuestro Buen Pastor, Redentor y Señor… nuestro Camino, Verdad y Vida, nos invita a convertirnos para honrar junto con Él al Padre del Cielo, y a ayudarle en su Misión redentora, llevándole almas para que se salven. Nos comenta, en un mensaje de Manantiales que leeremos a continuación, cuánto nos ama, y cómo todo lo que hay en el mundo ha sido hecho para que, a través de la creación, lo alabemos. Nos pide que dejemos ese corazón duro como la piedra y le permitamos cambiarlo, con uno de carne salido de su Adorable Corazón. Leamos:

MANANTIALES-99 “ABLANDA TU CORAZÓN”

“Ablanda tu corazón, hijo Mío. Que no permanezca más tiempo frío cual el mármol y duro cual diamante en esta hora de ingratitud del género humano. Si el último de los hombres hubiese hecho por ti un milésimo de lo que Yo hago en el Misterio de la Eucaristía, no podrías menos que amarle…

¿No te concedí hermosos presentes cuando te regalé todas las cosas del mundo, haciéndote soberano de los animales de la tierra, de las aves del cielo y de los peces del mar y, aun mando a Mis ángeles para que te sirvan y acompañen por todas partes?

¿No me despojé bastante por ti cuando descendí del cielo y Me revestí de la naturaleza humana en el misterio de la Encarnación? ¿No sufrí bastante por tu salvación en el transcurso de Mi vida y en Mi muerte, para dejar de abatirme a los sagrados excesos a los cuales desciendo en los altares?

¿Cuáles pues, deben ser los sentimientos de tu corazón para Conmigo, que te amo con tanto ardor, que reúno para ti en Mi persona todas las perfecciones inimaginables; que te espero en un reino inmenso y eterno, lleno de gloria y felicidad?

Sólo les pido amor, hijos Míos… Ámenme con toda la fuerza y perfección de que son capaces: Conviertan todos sus miembros en corazones y conviertan esos corazones en llamas ardientes para que, junto a ángeles y bienaventurados del cielo, todos los justos de la tierra y los que sufren, comprendan el amor infinito que les manifiesto en este misterio.”

MEDITACIÓN

El día de hoy, dedícalo a reflexionar sobre lo que nuestro Señor nos dice acerca del amor que le entregamos y el que espera. ¿Cómo consideras que es el amor que le entregas al Señor en tu vida diaria? Tomando en cuenta lo que has leído, sobre todo lo que Él ha hecho por ti; ¿crees que es suficiente la forma con la que pagas tantos beneficios? ¿Cómo podrías mejorar esto, para darle mejor sentido a tu camino de conversión?

¿Qué plan de acción a corto plazo podrías establecer, para ir poniéndote en marcha siguiendo las huellas de Jesús y haciendo de Él tu camino?

Él te ha dicho que es la Palabra; tomando en cuenta esto, ¿crees que lees lo suficiente la Biblia? ¿La compartes para asemejarte a Él, en el deseo de su Corazón por la salvación de las almas, y así cumplir igualmente la misión que tienes como Apóstol de la Nueva Evangelización?

OFRECIMIENTO:

1.- Ofreceremos esta Santa Corona, para pedir misericordia al Señor por el mundo entero y perdón por todos los ultrajes y sacrilegios que se cometen en contra de su Divino Corazón, y el Inmaculado Corazón de su Santísima Madre.

2.- Igualmente, lo ofreceremos pidiendo perdón por todos los pecados de omisión que en el mundo entero se cometen en contra de su divina presencia y permanencia en los altares; especialmente en aquellos donde está más abandonado, olvidado y donde hay menos oración.

3.- Por las intenciones y necesidades del Santo Padre. Por la Santa Iglesia Católica, y para que todos seamos un solo rebaño, bajo un solo Pastor. Por todos los sacerdotes e institutos de vida consagrada; para que el Señor, con la efusión de su Espíritu, los ayude a ser cada día mejores y más santos.

4.- Ofreceremos al Señor, durante este mes nuestros sacrificios, de una manera especial por nuestro Apostolado, el Instituto Stella Maris, CRUZNE, TAE y todo lo que en ellos se viene realizando, su presente y su futuro; para que todo sea y vaya con la bendición de Dios y el auxilio de Santa María de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización. Por todos sus integrantes, sus necesidades e intenciones particulares.

5.- Pediremos al Señor, por intercesión de Su Santa Madre, y a través de Su Inmaculado Corazón, que nos libre de todo mal espiritual y corporal, que seamos apartados con nuestras familias, lo más posible, de las horas de sufrimiento y de dolor, llegado el momento de la purificación. Y que Su Providencia y bendición nunca nos falten.

6.- Por todos los países donde el ANE existe; para que el Señor los guarde en su Sagrado Corazón, y no permita que el comunismo, la guerra, el ateísmo, la persecución a la Iglesia y las ideas ateas se implanten en ellos, creando miedo, crisis y confusión entre sus habitantes. De una manera muy especial te pedimos, Señor, por Estados Unidos, México, todo Centro y Sudamérica.

MANERA DE REZARLO:

1.- Recitamos (a modo de Credo) una vez, las “Aspiraciones” de San Ignacio:

Alma de Cristo, Santifícame. Cuerpo de Cristo, Sálvame. Sangre de Cristo, Embriágame. Agua del costado de Cristo, Lávame. Pasión de Cristo, Confórtame. Oh mi Buen Jesús. Óyeme. Dentro de Tus Llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo maligno, defiéndeme. A la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con los Santos te alabe, por los siglos de los siglos, Amén.

2.- En las cuentas grandes, en vez del Padre Nuestro, decimos:

Jesús, Dulce y humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al Tuyo.

3.- En las cuentas pequeñas, en vez de los Aves Marías, se dirá diez veces:

Dulce Corazón de Jesús, se Tú mi amor.

4.- Al final de cada decena, en vez del Gloria, se dirá:

Dulce Corazón de María, sé la salvación del alma mía.

5.- Para Terminar:

Un Padre Nuestro, Un ave María y un Gloria.

———-

Finalmente, digámosle todos los días:

¡Gracias, Soberano Señor, Padre mío Amoroso! ¡Gracias Sacratísimo Corazón, donde reside el Amor verdadero que me Ama y Salva! ¡Gracias, Espíritu de Amor, que me da vida y me inspira!

En este día, mis ANE-hermanos y yo te honramos y te damos las gracias, Dios Uno y Trino, por todo lo que Tu Inmensa Providencia nos dispensa, sin merecimiento alguno.

Anhelo Señor en este día, darte mi amor y reunirme algún día Contigo en el Cielo, para cantar el gran himno de acción de gracias allí, en unión plena Contigo, que eres Padre, Hijo y Espíritu Santo

Amén

Sagrado Corazón de Jesús (Día 24°)

VIGÉSIMO CUARTO DÍA:

El amor y la misericordia van de la mano. El Corazón de Dios, rico en Misericordia, no es otra cosa que la plenitud del Amor de Dios, que nos es revelado a través de toda la historia de la salvación del hombre, que llega a su culmen y plenitud, en la Encarnación del Verbo; del Hijo de Dios.

Jesús nos muestra como símbolo de todo eso, su Sagrado Corazón, y con Él, recuerda al hombre cuál es el verdadero camino y la misión de su existencia en la tierra.

A través de Santa Margarita María de Alacoque, primero, de Santa Faustina Kowalska, después, Jesús revela a la humanidad los sentimientos más profundos que hacen latir y lastiman a su Divino Corazón, y a su vez, nos recuerda la cercanía de su adorable presencia en la vida de los hombres, y la conversión de la que éstos se hallan tan necesitados. Por medio de estas dos devociones, Jesús habla al mundo nuevamente para acercarse aún más al hombre de hoy que duda, olvida, niega… y finalmente vive “sin necesidad” de Dios; sin darse cuenta de que su vida es cada día más vacía, más infeliz y, por consiguiente, que marcha hacia el camino de la perdición.

Hoy, más que nunca, la misericordia, la caridad y la humildad, son necesarias para que el mundo recobre el sentido y la esencia de su vida, y retornando sus pensamientos y sus acciones hacia Dios, una su corazón al Misericordioso Corazón de Jesús, que desea guardarle y protegerle muy dentro de Él, para llenarlo de amor y perdón, y que de esa forma, su sentimiento de vacío y orfandad sea llenado con la gracia que mana inagotablemente de ese Corazón Bendito.

Por todo ello debemos tener siempre presente que la misericordia no es algo que se pueda adquirir a través de un proceso de “aprendizaje teórico”; no es algo que se pueda obtener estudiando los libros, como en la escuela. No puede compararse con una simple actitud de “compasión”, que es simple sentimentalismo. Es una caridad ardiente que, a semejanza de todo lo que hemos visto durante este mes, del Corazón de Jesús, trae consigo amor de ágape y justicia verdadera.

Una caridad misericordiosa es aquella que siempre late en el corazón del hombre de forma viva, ardiente, humana, y que ve su espejo, en el Corazón de Dios, que, a su ejemplo, trata de divinizarlo con sus acciones cada día, trabajando en la humildad para llegar a ser más generoso y sacrificado en beneficio de los demás.

San Pablo nos dice en 1 Corintios 13,4-8 con respecto a esto: “El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no es presumido ni orgulloso; no es grosero ni egoísta, no se irrita, no toma en cuenta el mal; el amor no se alegra de la injusticia; se alegra de la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera. El amor nunca falla” Esta descripción que nos hace San Pablo a cerca de lo que el verdadero amor debe de ser, nos ejemplifica a la perfección el Corazón de Dios y nos motiva a trabajar en nuestro compromiso para testimoniar con nuestra vida ese actuar del Espíritu Santo en nuestros corazones, que nos moldea día con día, para ir adquiriendo la semejanza en Cristo que es nuestra meta.

El Apóstol de la Nueva Evangelización, debe de estar siempre muy pendiente de no dejarse llevar por sentimientos precipitados que lo lleven a obrar de manera irracional faltando a la caridad.  Es necesario y sumamente importante, tener siempre presente, en cualquier acción que realicemos, que “la justicia nunca puede estar por encima de la caridad” ¿Qué quiere decir eso? ¿será que no debo de ser justo y dejar pasar lo que se ha hecho mal o se ha juzgado con injusticia? No, en absoluto: significa que la justicia siempre debe ir de la mano de la caridad, pero el amor siempre debe prevalecer en todo momento. Es decir, que para impartir justicia, para reprender y para corregir, la forma SIEMPRE tiene que ir unida al fondo. Por más que una persona se hubiera equivocado, y su error hubiera sido inmenso, el tratarla con amor, compasión, cariño y dignidad, siempre le ayudará a querer mejorar. La forma en que se enfrente el problema y se digan y traten las cosas, debe dar testimonio de nuestra conversión.

El que falta a la caridad al corregir al hermano que se ha equivocado, no solamente peca contra ese hermano y carga para su alma el pecado de su falta de amor cometida, probablemente tenga que cargar también la culpa de que ese hermano (debido a su actitud ofensiva hiriente, soberbia, orgullosa, prepotente…) no logre darse cuenta de su error, se mantenga en él y, por ese mal testimonio, termine por alejarse totalmente de Dios; esto pudiera llegar a ser el pecado de escándalo, del que nos habla la Biblia.

La corrección fraterna, dentro y fuera del ANE, debe de ser un sello que haga reconocer a la persona como miembro de nuestro Apostolado. Debe estar cimentada en el Corazón de Jesús, que se manifiesta en la persona de aquél que lo ama y quiere parecerse a Él.

Recordemos siempre los consejos que un par de veces nos ha dado nuestro Director General sobre Los cuatro filtros de oración que debemos “usar” antes de hacer una corrección fraterna:

1°) Orar pidiendo a Dios que nos confirme en la necesidad de corregir al hermano. Sólo cuando el Señor lo confirme, pasamos al segundo filtro. Esta confirmación podrá ser:

  • Que el hermano o hermana vuelva a cometer el mismo error, y con consecuencias peores
  • Que los efectos de ese error comiencen a perjudicar a otras personas, a la Obra o al servicio que prestamos
  • Que el Señor, en oración nos haga sentir o entender la necesidad e importancia de hacerlo, etcétera.

2°) Orar pidiendo al Señor que disponga nuestros corazones (el de la hermana o hermano a quien es necesario corregir y el nuestro, para que ese acto de corrección sea humilde, provechoso, fructífero y orientado sólo a la mayor Gloria de Dios.

3°) Orar pidiendo al Señor que nos dé las palabras precisas en el momento de hablar con la hermana o hermano.

4°) Orar pidiendo a Dios que suscite y nos muestre el momento preciso para que tenga lugar este diálogo fraternal.

Después recién haremos la corrección, que será verdaderamente fraterna, en la medida en que, como dice la Palabra de Dios, hayamos “ganado a nuestro hermano” (Cfr. Mt 18,15). A veces, la oración (en cualquiera de los cuatro pasos) te servirá de filtro poderoso diciéndote “no lo corrijas”, y allí deberá acabarse tu inquietud

El ANE-hermano, no obra precipitadamente, no se ensoberbece, no es ambicioso, no busca sus propios intereses, no se irrita, no piensa mal. Cree en el hermano y espera en él. Sabe que su obrar en beneficio de alguien, no es por su propia capacidad, sabiduría, rectitud o perfección moral, sino porque es simplemente un vehículo de la gracia de Dios, que quiere llegar a todos por medio de él.

El Señor, en La Puerta del Cielo, nos dice a todos que debemos siempre permanecer humildes, y gozar de lo pequeño para que Él, Dios Omnipotente, nos bendiga y nos colme en lo grande. Nos repite una vez más que, en la humildad, en la pureza de intención, en la obediencia y en el amor, está la salvación del justo. Leamos:

PUERTA DEL CIELO-44 “USTEDES SON INSTRUMENTOS DE AMOR Y MISERICORDIA”

“Hijo amado, bendigo tu pan, bendigo a tu familia, bendigo el fuego que alimenta el hogar de los tuyos. Bendigo tu diario camino, el trabajo para tu sustento y el de otros hijos. Bendigo los anhelos, deseos y esperanzas de tu corazón en favor de Mi Gloria… Si tú Me amas en lo pequeño, Yo te amaré y colmaré en lo grande. No temas hacerte pequeño en cada momento, porque en la humildad está la santificación del justo.

Hoy tengo un regalo especial: Un maravilloso programa de vida para tu espíritu evangélico y el completo abandono a Mi Voluntad… Pronto van a llegar los días predichos y pondrán en Mi lugar una sucia imitación que nada vale. El Espíritu de amor, de verdad, de Misericordia dirá la última palabra y por Mi bendita Cruz y Mis dolorosas llagas, unirá a los hombres en un sólo cuerpo glorioso cerca a Mis Sagrarios. Para ello necesito de muchos hijos que Me ayuden a reencontrar y unir a Mis corderos, pero son pocos los corazones como el tuyo, que se decidan a hacerlo.

He querido que seas testigo del dolor que Me agobia día a día, así poco a poco He ido tejiendo este momento en que saldrán Mis verdaderos soldados a hacer frente en la lucha contra el poder de las tinieblas. Tú has visto Mi dolor, has visto Mi rostro y Mis llagas; ello te compromete a mayores luchas por Mi causa; mas no temas, Yo te sostendré, levantaré tu espíritu cuando el maligno te maltrate. Yo te cubriré, enviaré Mis ángeles para cubrirte, no te faltará Mi auxilio, aunque, a veces, las apariencias demostraran lo contrario.

Vota por la confianza, nunca te defraudaré. No temas ser engañado si pones tu confianza amorosa en Mi Corazón. Él está abierto siempre para ti. Pide a Mi Espíritu discernimiento y, como hasta hoy, no te faltará este don tan preciado; él te cubrirá; sabrás seguir Mis pasos en la verdad. Confía en la Divina Voluntad de Mi Padre, alábalo al comenzar el día y déjame tus fatigas diarias, que Yo, como Su Hijo, haré que el trabajo rinda su fruto”.

El Señor nos invita a decidirnos de una vez por todas por Su causa. Nos llama a dar el paso definitivo que, avivado por las llamas del amor que brotan de su Sagrado Corazón, produzcan en nosotros ese sí definitivo a hacer su Voluntad y a dedicar nuestra vida y potencias a llevarle más almas; hacerle conocer y amar cada día más, especialmente en aquellos hermanos más alejados y a aquellos que aún no le conocen.

MEDITACIÓN

Hoy reflexiona sobre lo siguiente:

  • ¿Gozas en verdad de las cosas pequeñas que Dios te regala cada día o te quedas con ese sentimiento de haber querido “más”? ¿Agradeces por ellas?
  • ¿Te cuesta hacerte pequeño en cada momento como Dios nos lo pide… lo logras?
  • Tu testimonio de vida, en tu actuar diario, ¿refleja el Corazón de Jesús que nos pide imitarlo en humildad, mansedumbre y obediencia?
  • ¿Confías plenamente en Jesús que te dice que no te abandonará ni defraudará, especialmente en tus horas más difíciles?
  • ¿Te has decidido plenamente, consagrando al Señor tu vida para trabajar para Él, en llevarle almas y hacerlo conocer y amar a través de tu servicio en este Apostolado? ¿A cuántas personas trajiste a esta Obra?

Agradece el día de hoy especialmente al Señor, por llamarte a servirle en esta Obra, y en una oración que nazca desde tu corazón, pon a sus pies tus talentos y dones, para que estos sean multiplicados por la acción de su Espíritu, y puedas dar muchísimos frutos de santidad.

Pídele al Señor, que te ayude a ser un verdadero Apóstol de la Nueva Evangelización, así como Él te pensó en el momento que te eligió y espera de ti.

Considera a cuántas personas podrías atraer al Corazón de Jesús, haz la lista y empieza hoy, o a más tardar, mañana mismo.

OFRECIMIENTO:

1.- Ofreceremos esta Santa Corona, para pedir misericordia al Señor por el mundo entero y perdón por todos los ultrajes y sacrilegios que se cometen en contra de su Divino Corazón, y el Inmaculado Corazón de su Santísima Madre.

2.- Igualmente, lo ofreceremos pidiendo perdón por todos los pecados de omisión que en el mundo entero se cometen en contra de su divina presencia y permanencia en los altares; especialmente en aquellos donde está más abandonado, olvidado y donde hay menos oración.

3.- Por las intenciones y necesidades del Santo Padre. Por la Santa Iglesia Católica, y para que todos seamos un solo rebaño, bajo un solo Pastor. Por todos los sacerdotes e institutos de vida consagrada; para que el Señor, con la efusión de su Espíritu, los ayude a ser cada día mejores y más santos.

4.- Ofreceremos al Señor, durante este mes nuestros sacrificios, de una manera especial por nuestro Apostolado, el Instituto Stella Maris, CRUZNE, TAE y todo lo que en ellos se viene realizando, su presente y su futuro; para que todo sea y vaya con la bendición de Dios y el auxilio de Santa María de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización. Por todos sus integrantes, sus necesidades e intenciones particulares.

5.- Pediremos al Señor, por intercesión de Su Santa Madre, y a través de Su Inmaculado Corazón, que nos libre de todo mal espiritual y corporal, que seamos apartados con nuestras familias, lo más posible, de las horas de sufrimiento y de dolor, llegado el momento de la purificación. Y que Su Providencia y bendición nunca nos falten.

6.- Por todos los países donde el ANE existe; para que el Señor los guarde en su Sagrado Corazón, y no permita que el comunismo, la guerra, el ateísmo, la persecución a la Iglesia y las ideas ateas se implanten en ellos, creando miedo, crisis y confusión entre sus habitantes. De una manera muy especial te pedimos, Señor, por Estados Unidos, México, todo Centro y Sudamérica.

MANERA DE REZARLO:

1.- Recitamos (a modo de Credo) una vez, las “Aspiraciones” de San Ignacio:

Alma de Cristo, Santifícame. Cuerpo de Cristo, Sálvame. Sangre de Cristo, Embriágame. Agua del costado de Cristo, Lávame. Pasión de Cristo, Confórtame. Oh mi Buen Jesús. Óyeme. Dentro de Tus Llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo maligno, defiéndeme. A la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con los Santos te alabe, por los siglos de los siglos, Amén.

2.- En las cuentas grandes, en vez del Padre Nuestro, decimos:

Jesús, Dulce y humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al Tuyo.

3.- En las cuentas pequeñas, en vez de los Aves Marías, se dirá diez veces:

Dulce Corazón de Jesús, se Tú mi amor.

4.- Al final de cada decena, en vez del Gloria, se dirá:

Dulce Corazón de María, sé la salvación del alma mía.

5.- Para Terminar:

Un Padre Nuestro, Un ave María y un Gloria.

———-

Finalmente, digámosle todos los días:

¡Gracias, Soberano Señor, Padre mío Amoroso! ¡Gracias Sacratísimo Corazón, donde reside el Amor verdadero que me Ama y Salva! ¡Gracias, Espíritu de Amor, que me da vida y me inspira!

En este día, mis ANE-hermanos y yo te honramos y te damos las gracias, Dios Uno y Trino, por todo lo que Tu Inmensa Providencia nos dispensa, sin merecimiento alguno.

Anhelo Señor en este día, darte mi amor y reunirme algún día Contigo en el Cielo, para cantar el gran himno de acción de gracias allí, en unión plena Contigo, que eres Padre, Hijo y Espíritu Santo

Amén