Sagrado Corazón de Jesús (Día 26°)

VIGÉSIMO SEXTO Y ÚLTIMO DÍA:

Jesús nos ofrece el refugio de su Corazón para protegernos de todo aquello que nos duela o lastime. Él siempre está dispuesto a entregarnos todo su amor y consuelo, basta que nos acerquemos a Él y le pidamos entrar en su Corazón, que es el que más nos ama. Y aun así, la misericordia del Señor para cada uno de nosotros, aquí en la tierra, es pálida sombra con la que nos tiene reservada para la eternidad.

El Cielo será ese estado donde todos alcanzaremos la perfección, y allí es donde se realizará el ideal más perfecto de la felicidad que pueda imaginarse cualquiera. Ahí es donde encontraremos la verdadera dicha que no es dada a conocer ni remotamente a ningún hombre, porque nuestra capacidad no está facultada para entender a profundidad los misterios de Dios.

Jesús nos ofrece estar dentro de su Corazón. Nos dice que le permitamos ayudarnos a cargar nuestras cargas, y nos ofrece que, estando bajo su protección y unidos a Él, los padecimientos serán muchísimo menores, y los llevaremos con gozo y alegría.

“Vengan a mí los que están cansados, llevando cargas pesadas, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mateo 11,28-30)

Si pensáramos por un momento, que una gota de esos consuelos derramada en nuestros corazones aliviaría todas nuestras penas, tristezas y angustias, y la presencia del Señor bastaría para, con gozo, sufrir cargando pacientemente la cruz de cada día, ¿Qué será vivir en la eterna bienaventuranza, la felicidad eterna, allí donde no hay más cruces?

Dios, en su creación, ha hecho cosas inmensamente maravillosas, tan maravillosas, que a veces no encontramos las palabras que siquiera se acerquen a la majestad de lo observado. Al hacernos testigos de la belleza de la creación, Dios nos muestra su presencia y su amor por el hombre, y así eleva a su creatura y perfecciona las almas. Si así es en la tierra, imaginemos ¿qué será ver cara a cara a la Suprema Belleza y Perfección? ¿Cómo se sentirá al ser testigos de la infinita belleza y el pleno conocimiento de Aquél de quien viene todo, abiertamente, sin tapujos ni velos?

Jesús nos invita a participar de su vida ya aquí en la tierra. Caminar con Él y vivir con Él. La caminata, seguramente no será del todo fácil. Eso nos lo advierte el Señor cuando nos dice que “el discípulo no puede ser más que el Maestro”; pero una vez más: nos ofrece el Refugio de ese Corazón que tanto nos ama, y nos promete que, cuando la carga se nos haga muy pesada, si vamos a Él, que nos ama y nos conoce, obrará en nuestras vidas ayudándonos a cargar lo que se nos haga muy difícil, dándonos las fuerzas, las herramientas, los dones y talentos para poder salir victoriosos y seguros de que, al momento de ser llamados por el Padre, Él mismo, con su poder y gloria, nos acompañará y nos defenderá con todas las fuerzas de su amantísimo y santísimo corazón.

Jesús nos ofrece, si lo seguimos, una recompensa más allá de nuestros mejores deseos y pensamientos. El Cielo, la Casa de su Padre, donde hay muchas habitaciones, y una de esas es para ti, allí donde la salud existe sin el menor riesgo de enfermedad o molestia alguna; donde la vida es para siempre, eterna, sin tener la presente conciencia de una muerte próxima o lejana; donde la fiesta y el gozo es manifestado por siempre, y el amor entregado sin cansarse y agotarse nunca; un amor perfecto, inmaculado, que impera sin luchas ni sobresaltos y reina en perfecta armonía y paz gloriosa.

Ane-hermanos: El refugio en el Corazón de Jesús, nos ofrece el triunfo definitivo, para el goce de la vida eterna y la victoria sobre el mundo, las pasiones y el demonio, en esta vida terrenal y pasajera. Nos ofrece el deleite de la plenitud del amor en la vida venidera, y el amor imperfecto pero suficiente, para disfrutarlo con pureza de intención, rectitud de conciencia, generosidad y santidad en esta vida. He aquí lo que nuestro Buen Dios, lleno de misericordia y compasión por nosotros, nos ofrece. He aquí lo que Dios nos tiene reservado, si caminamos con Jesús, nos adherimos a su Corazón y permanecemos fieles y perseverantes hasta el fin; confiando, esperando, trabajando y orando como sus queridos Apóstoles de la Nueva Evangelización.

Esperemos entonces esos dones y gracias que, por su providente y misericordioso Corazón nos quiere regalar, para que mediante nuestras buenas obras y el auxilio de su Gracia Santificante, podamos estar seguros de obtener, para Gloria de Dios Padre, bien de nuestros hermanos y nuestra propia salvación, quienes aceptemos HOY su invitación.

¡A Dios sea todo el poder, todas las alabanzas y toda la gloria, por los siglos de los siglos! Amén.

Leamos este mensaje del Arca de la Nueva Alianza, donde Jesús nos explica lo que significa para nosotros estar refugiados en su amante Corazón:

ANA-16 “MI CORAZÓN ES SU REFUGIO”

Amor de Mis dolores, voz de Mi voz… no te canses, no te asombres de la continuidad de estos mensajes… El tiempo termina y deben permitir que Yo sea Todo y que reine en las vidas y en el mundo de Mis hijos.

Hoy llamo a cada uno de Mis hijos por su nombre, vengan a Mí, conságrense y dedíquense por amor a Mi Sagrado Corazón, porque es su verdadero refugio. Aquí Yo les enseñaré a amar según Yo amo. Aquí Yo los consolaré, los confortaré y los aconsejaré. Aquí, en la Hoguera del amor, se purificarán de tal modo que, cuando los llame a Mi casa, Yo mismo los recibiré en el abrazo eterno de la Trinidad.

Si ustedes tuvieran Mi Paz, vendrían como humildes niñitos a entregarme todo ¿No Soy Yo su Dios? ¿No proveeré todo para ustedes en cada circunstancia?  Por eso, que todos Me escuchen y renueven su fervor a Mi devoción. Que cada hogar tenga una imagen de Mi Sagrado Corazón. Yo prometí estar con quien venerase esa imagen a Mi amada Margarita María.

Que todos vengan a Mí, que toda rodilla se doble frente a Dios, entonces el corazón de Mi Madre triunfará, acortando el castigo y mitigando la justicia divina del Padre.  Los hombres no entienden porque el maligno los engaña y no pueden compartir la Gloria, a menos que hayan caminado también Conmigo en el camino de la Cruz.

Hoy He derramado al mundo un torrente de gracias por las oraciones que Me han ofrecido aquellos que están reunidos bajo el manto Inmaculado de Mi Madre. Ella está tanto en sus corazones como en los lugares escogidos donde se muestra. Esta es Mi Misericordia, dada a petición de Mi Madre, para que despierten a su plegaria y abran sus corazones.

Deseo hacer grandes cosas por medio de Mi Iglesia, pero no recibo eco… Todo aquel que camina el camino de la verdad y la luz, será perseguido. Serán calumniados, serán acusados de engaños. Muchos serán sacados de sus comunidades porque las personas que tienen los corazones cerrados a la verdad, quienes la rechazan, verán en ustedes una amenaza.

La justicia será repentina y traerá a Mis fieles sabiduría de lo que ha de cumplirse, porque Mi Voluntad se hará en la tierra.

Las seducciones del mundo influyen muchas veces en el alma recta, por ello deberán buscar la dirección del Espíritu Santo. Mientras se sostengan a Mí, por medio de Mi Cruz, mientras adoren Mi presencia en la Eucaristía, no deben temer nada y sí regocijarse en la providencia de Dios a todo lo creado.

Renuncien, prívense de todo lo que pudiese ocasionarles una alegría excesiva en la tierra.

Devuelvan amor al amor en cada instante y se les dará sabiduría. Crezcan en el silencio interior, allí les hablo a todos Mis hijos. Acérquense a Mi Madre que es la nueva Eva, déjense traer a Mi refugio.

Mismo día

Amada, escondida en Mis Sagradas Heridas, haz llegar Mi Palabra a tus hermanos en fe. Vengan a Mí, los espero con amor infinito. Vengan, no teman. Yo Soy el Salvador del mundo, Yo di Mi vida para que ustedes pudieran tener vida eterna Conmigo.

La herejía se está transformando en catástrofe. Es tremenda la dolorosa realidad del mal que roe al mundo. Hace falta que el hombre comprenda el valor del don de Dios y su eficiencia en las almas. Aquellos que sienten Mi llamado y desean acercarse a Mí, no teman a que los contradigan, puesto que hay muchos lobos disfrazados de ovejas. No teman sus críticas, ellos también son Mis hijos.

Todas Mis señales irán aumentando minuto a minuto; la tierra sufrirá de muchas formas hasta que el trigo y la cizaña se separen.

Sean humildes y así no tendrán que temer ni temblar; oren porque la hora de la gran tristeza llega. ¡Benditos sean aquellos que creen! ¡Benditos sean los que Me buscan y no Me encuentran, debido a la apostasía, división y herejías que hay en la Iglesia! ¡Mi Iglesia!

Estos años no pasarán antes de que tan solo unos pocos Me mantengan en el Santísimo Sacramento, Mi Sacramento de amor. Por eso, prepárense. Den ejemplo, testimonio de vida junto a la Eucaristía, porque en verdad les digo, pronto voy a necesitar de toda su preparación y fidelidad.

Yo Soy su alimento y su luz, no sean tibios, orgullosos, falsos. Aprendan a buscar la ternura de las almas pequeñas.

MEDITACION

Con mucha frecuencia, más de la que pensamos, nuestra fe es débil, sin pasión. Cuando en la calle, en la casa, en la escuela, en el trabajo, con los amigos, familiares o conocidos, es atacada tu fe… ¿Sientes el coraje de defenderla con pasión, sin importarte los respetos humanos? ¿O te quedas dejando que hablen sin mostrarte decidido y firme en lo que crees? Medita sobre si se te dificulta, por falta de conocimiento de tu religión, porque te avergüenza o te falta valor para defenderla. ¿Crees que has pecado de omisión en algunas ocasiones en que has sido tibio (tibia) y eso ha evitado que hagas lo que deberías hacer por el Reino de Dios? Piensa cuáles han sido esas ocasiones y trata de enmendarte de alguna manera, ofreciendo al Señor alguna acción de reparación. Sé generoso con los necesitados y recuerda siempre que “la limosna lava infinidad de pecados” (1Pe 4,8)

Para poder estar dentro del Corazón de Jesús y poder entregar tu ofrenda en el altar con la dignidad que Dios se merece y pide de ti, es necesario que te encuentres libre de cualquier rencor. Si tienes algún asunto pendiente con cualquier hermano; si no has pedido perdón, o no has podido otorgárselo a alguien, medítalo y reflexiona, y ponte ya a solucionarlo…

¿Cuál es el modo particular que me pides de amar a mis enemigos? ¿Qué le falta a mi voluntad para decir sí, o decir no, y no quedarme en medio con tantas excusas? Recuerda que con un acto de fe te vuelves invencible, porque Dios combate por ti y contigo.

1.- Ofreceremos esta Santa Corona, para pedir misericordia al Señor por el mundo entero y perdón por todos los ultrajes y sacrilegios que se cometen en contra de su Divino Corazón, y el Inmaculado Corazón de su Santísima Madre.

2.- Igualmente, lo ofreceremos pidiendo perdón por todos los pecados de omisión que en el mundo entero se cometen en contra de su divina presencia y permanencia en los altares; especialmente en aquellos donde está más abandonado, olvidado y donde hay menos oración.

3.- Por las intenciones y necesidades del Santo Padre. Por la Santa Iglesia Católica, y para que todos seamos un solo rebaño, bajo un solo Pastor. Por todos los sacerdotes e institutos de vida consagrada; para que el Señor, con la efusión de su Espíritu, los ayude a ser cada día mejores y más santos.

4.- Ofreceremos al Señor, durante este mes nuestros sacrificios, de una manera especial por nuestro Apostolado, el Instituto Stella Maris, CRUZNE, TAE y todo lo que en ellos se viene realizando, su presente y su futuro; para que todo sea y vaya con la bendición de Dios y el auxilio de Santa María de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización. Por todos sus integrantes, sus necesidades e intenciones particulares.

5.- Pediremos al Señor, por intercesión de Su Santa Madre, y a través de Su Inmaculado Corazón, que nos libre de todo mal espiritual y corporal, que seamos apartados con nuestras familias, lo más posible, de las horas de sufrimiento y de dolor, llegado el momento de la purificación. Y que Su Providencia y bendición nunca nos falten.

6.- Por todos los países donde el ANE existe; para que el Señor los guarde en su Sagrado Corazón, y no permita que el comunismo, la guerra, el ateísmo, la persecución a la Iglesia y las ideas ateas se implanten en ellos, creando miedo, crisis y confusión entre sus habitantes. De una manera muy especial te pedimos, Señor, por Estados Unidos, México, todo Centro y Sudamérica.

MANERA DE REZARLO:

1.- Recitamos (a modo de Credo) una vez, las “Aspiraciones” de San Ignacio:

Alma de Cristo, Santifícame. Cuerpo de Cristo, Sálvame. Sangre de Cristo, Embriágame. Agua del costado de Cristo, Lávame. Pasión de Cristo, Confórtame. Oh mi Buen Jesús. Óyeme. Dentro de Tus Llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo maligno, defiéndeme. A la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti, para que con los Santos te alabe, por los siglos de los siglos, Amén.

2.- En las cuentas grandes, en vez del Padre Nuestro, decimos:

Jesús, Dulce y humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al Tuyo.

3.- En las cuentas pequeñas, en vez de los Aves Marías, se dirá diez veces:

Dulce Corazón de Jesús, se Tú mi amor.

4.- Al final de cada decena, en vez del Gloria, se dirá:

Dulce Corazón de María, sé la salvación del alma mía.

5.- Para Terminar:

Un Padre Nuestro, Un ave María y un Gloria.

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Finalmente, digámosle todos los días:

¡Gracias, Soberano Señor, Padre mío Amoroso! ¡Gracias Sacratísimo Corazón, donde reside el Amor verdadero que me Ama y Salva! ¡Gracias, Espíritu de Amor, que me da vida y me inspira!

En este día, mis ANE-hermanos y yo te honramos y te damos las gracias, Dios Uno y Trino, por todo lo que Tu Inmensa Providencia nos dispensa, sin merecimiento alguno.

Anhelo Señor en este día, darte mi amor y reunirme algún día Contigo en el Cielo, para cantar el gran himno de acción de gracias allí, en unión plena Contigo, que eres Padre, Hijo y Espíritu Santo

Amén

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